El Negocio de los Negocios

La prensa diaria ha muerto. En sus páginas  apenas se vislumbra siquiera las capas reales de la realidad, aún menos ese conjunto epidérmico de engranajes ocultos que en forma de globalizada corrupción y a través de un soterrado abanico de posibilidades de evasión hace del crimen organizado una parte al final solidificada sino necesaria del sistema en su conjunto.

En las páginas de la prensa diaria no se preveyó la crisis que hoy padecemos. Durante decenios, en sus crónicas no se denunció que los partidos políticos - desde los más grandes hasta los pequeños - vertebran su existencia a través de pagos y comisiones que si han sido desveladas se debe sólo gracias a particulares batallas judiciales.

En sus reportajes no se dedicaron esfuerzos a quitar el velo público  de la insana corrupción generalizada durante décadas devenida de un desarrollismo urbanístico criminal. Tampoco se vislumbra el turbio thriller político bancario que se sobrepone a cualquier Estado.¿Debe huir el periodismo de la prensa diaria? Lo necesita. Extraído de RepublicaBufa.info.

El primer tomo de El negocio de los negocios, de Denis Robert, Laurent Astier y Yan Lindringe, publicado en España por Astiberri  es, como acierta a decir su prologuista, el periodista Mario Guindal un paso significativo a la hora de hablar del periodismo a través del cómic como un medio de comunicación con personalidad propia capaz de hacer la síntesis del periodismo impreso, de radio, de televisión o de Internet”.

El negocio de los negocios es la investigación sobre el entramado bancario de evasión y blanqueo internacional de capitales que durante una década ha llevado a cabo el periodista Renis Robert. Su trabajo cúlmen fue la investigación sobre la oscura sociedad de compensación Clearstream, que contraatacó ganando al periodista  una millonaria indemnización y la retirada en Europa de todos los ejemplares de sus libros - en España Akal editó sus libros La Caja Negra y Revelacione$ -, hoy de imposible adquisición.

Gracias a Astiberri, el cómic es ahora el soporte en el que cabe denunciar las revelaciones de Robert que por otros medios han quedado silenciadas e inaccesibles. El Negocio De los Negocios describe la trashumancia del periodista a través de los años y expone la renuncia que la prensa diaria ha hecho a destapar los verdaderos engranajes de la realidad económica y social.

El Negocio de los negocios. Vol 1, El dinero invisible. Denis Robert, Yan Lindingre, Laurent Astier. 219 páginas B/N. 19 euros. Editorial Astiberri

Febrero 8th, 2010 by I.Elortegi | No Comments »

ZPropuesta retrógrada

Cada dos por tres, se nos habla de inversiones multimillonarias en I+D+i, de la transformación vertiginosa de la sociedad zambullida en la revolución tecnológica, de los esfuerzos por mejorar las infraestructuras de comunicación y transportes, y se supone que de todo ello se deducen avances significativos para la población que confía a pies juntillas. Sin embargo, hasta un anuncio de seguros como Liberty advierte de que no parece ocurrir que todo nuestro sacrificio social en el progreso técnico revierta con la misma intensidad de antaño, o al menos con la que nosotros le imprimimos, de modo que la situación, cuando menos, empieza a resultar si no sospechosa, deficitaria…

Por Nikola Lococo.

En cierta ocasión, un 1 de Mayo, me sumé para probar a una manifestación de trabajadores, y como no sabía muy bien cual de ellas defendía mejor mis ideas que no mis intereses, fui leyendo sus pancartas hasta que divisé un grupúsculo que reclamaba la reducción a 30 horas, mientras el resto coincidía en pedir las famosas 35 horas. No lo dudé. Durante aquella mañana me sentí reconfortado, hasta que durante el mitin, me enteré que las 30 horas eran semanales y no mensuales como imaginaba. ¡Qué decepción! Yo que creía haber encontrado la vanguardia moral de Occidente…

Les ahorro entonces los calificativos que me  merece la Zpropuesta de aumentar en dos años la edad de jubilación, salvo el de ser profundamente retrograda. Por lo apuntado al inicio, el Presidente habría de tratar la cuestión de cómo la clase trabajadora podría acceder a la propiedad de los bienes tecnológicos para al tiempo que dejase de trabajar, recibiera el fruto de su inversión por medio de lo que la ONU bautizara durante los Ochenta como cheque tecnológico; de un sistema en el que quién posea tecnología que le aporte beneficios, si bien se ahorra emplear a otros ciudadanos, debería hacer frente a la seguridad social por X trabajadores, dado que un trabajador en paro, no padece solo su injusticia, toda la sociedad se resiente al tenerle que subsidiar y por contra, no percibir contribución alguna de su parte; de organizar la vida laboral de un modo más racional en el que los trabajadores pudieran disponer cada siete años de uno sabático remunerado, de modo que le permitiera de un lado, ponerse al día en cuanto le ataña profesionalmente, y por otro, disfrutar de la vida mientras es joven y está en condiciones de hacerlo…

Febrero 4th, 2010 by Redsistencia | No Comments »

El secuestro de Haití

El robo de Haití ha sido crudo y rápido. El 22 de enero los EEUU se aseguraron un “consentimiento formal” de las Naciones Unidas para hacerse cargo de todos puertos marítimos y aéreos de Haití y para “asegurar” las carreteras. Ningún haitiano firmó el acuerdo, el cual carece de cualquier base legal. El poder dispone a placer mediante un bloqueo naval estadounidense y la llegada de 13000 marines, fuerzas especiales, espías y mercenarios, ninguno de los cuales ha sido entrenado en ayuda humanitaria. Por John Pilger. Extraído de Rebelion.org.

El aeropuerto de la capital, Puerto Príncipe, es en estos momentos una base militar estadounidense y los vuelos con ayuda humanitaria han sido desviados hacia la República Dominicana. Todos los vuelos cesaron durante tres horas para la llegada de Hillary Clinton. Haitianos críticamente heridos tuvieron que esperar desatendidos mientras a 800 residentes estadounidenses se les daba alimentos y agua y se les evacuaba. Pasaron seis días antes de que las fuerzas aéreas estadounidenses dejaran caer botellas de agua a gente que sufría de sed y deshidratación.

Las primeras informaciones por televisión jugaron un papel crucial, dando la impresión de haber un caos criminal ampliamente extendido. Matt Frei, el reportero de la BBC enviado desde Washington, parecía estar hiperventilando mientras rebuznaba acerca de la “violencia” y la necesidad de “seguridad”. A pesar de la demostrable dignidad de las víctimas del terremoto, de la evidencia que suponían grupos de ciudadanos colaborando extenuadamente, y sin otra ayuda, en el rescate de gente, e incluso de la aseveración de un general estadounidense de que el grado de violencia en Haití era considerablemente menor que antes del terremoto, Frei aseguraba que “el saqueo es la única industria” y “la dignidad del pasado de Haití hace tiempo que se ha olvidado”. O sea, una historia de infalible violencia y explotación estadounidense en Haití era consignada a las víctimas.

“No hay duda”, informaba Frei después de la sangrienta invasión estadounidense de Irak en 2003, “de que el deseo de traer el bien, de llevar los valores americanos al resto del mundo, y ahora especialmente a Oriente Medio… está unido, cada vez más, a la fuerza militar”.

En cierto sentido, tenía razón. Nunca antes en, supuestamente, tiempos de paz, las relaciones humanas habían sido tan militarizadas por el poder depredador. Nunca antes un presidente estadounidense había subordinado su gobierno al establishment militar de su desacreditado antecesor, como Barak Obama ha hecho. Al perseguir la política de guerra y dominación de George W. Bush, Obama ha pedido al congreso un presupuesto militar sin precedentes: más de 700.000 millones de dólares. Se ha convertido, de hecho, en el portavoz de un golpe de Estado.

Para la gente de Haití las implicaciones son claras, si no grotescas. Con su país bajo el control de las tropas de EEUU, Obama ha nombrado a George W. Bush encargado para la “ayuda humanitaria”: una parodia extraída seguramente de Los Comediantes de Graham Greene, y representada en el Haití de Papa Doc. Como presidente, la ayuda humanitaria de Bush después del huracán Katrina en 2005 se concretó en la limpieza étnica de mucha de la población negra de Nueva Orleáns. En 2004 ordenó el secuestro del primer ministro de Haití, democráticamente elegido, Jean-Bertrand Aristide, y lo exilió en África. El popular Aristide había tenido la osadía de legislar reformas modestas como un salario mínimo para aquellos que cosen hasta la extenuación en los talleres de Haití.

Cuando estuve la última vez en Haití, vi a chicas jóvenes agachadas en frente de ruidosas máquinas encuadernadoras en la planta superior de baseball en Puerto Príncipe. Muchas tenían los ojos hinchados y los brazos lacerados. Saqué una cámara y me echaron. Haití es el lugar donde EEUU produce la equipación para su santificado deporte nacional por casi nada. Es el lugar donde los contratistas de Walt Disney hacen pijamas de Mickey Mouse por casi nada. Los EEUU controlan el azúcar, la baxita y el sisal de Haití. El cultivo de arroz fue sustituido por arroz importado estadounidense, lo que acabó llevando a la gente a las ciudades y a los pueblos y a las casas estilo Leroy Merlin (Jerry´s en el original). Año tras año Haití ha sido invadido por marines estadounidenses, de recuerdo infame por las atrocidades que han sido su especialidad desde Filipinas hasta Afganistán.

Bill Clinton es otro comediante, habiendo conseguido ser nombrado hombre de la ONU en Haití. Habiendo sido servil y exageradamente aplaudido una vez por la BBC como “Mr. Nice guy*… que devuelve la democracia a una tierra triste y con problemas”, Clinton es el más notorio privatizador, exigiendo desregulación de la economía para beneficio de los barones de los talleres de explotación. Últimamente ha estado promoviendo un acuerdo valorado en 55 millones de dólares para convertir el norte de Haití en un “parque turístico” anexionado a los EEUU.

No para turistas, es el edificio de EEUU, su quinta embajada más grande, en Puerto Príncipe. Hace décadas que se encontró petróleo en aguas haitianas y los EEUU lo han mantenido en reserva hasta que Oriente Medio empiece a secarse. Pero es más urgente la estratégica importancia de la ocupada Haití en los planes de reversión que tiene Washington para Latinoamérica. El objetivo es el derrocamiento de las democracias populares en Venezuela, Bolivia y Ecuador, el control de las abundantes reservas petrolíferas de Venezuela y el sabotaje a la creciente cooperación regional que le ha dado a millones de personas su primer esbozo de una justicia social y económica negada durante mucho tiempo por los regímenes esponsorizados por EEUU.

La primera reversión con éxito vino el año pasado con el golpe contra el presidente José Manuel Zelaya en Honduras que también osó abogar por un salario mínimo y por que los ricos pagaran impuestos. El apoyo secreto de Obama al régimen ilegal conlleva un claro aviso para los gobiernos vulnerables en Centro América. El pasado octubre el régimen de Colombia, financiado desde hace tiempo por Washington y apoyado por escuadrones de la muerte, puso a disposición de los EEUU siete bases militares para, según documentos de las fuerzas aéreas estadounidenses, “combatir gobiernos anti estadounidenses en la región”.

La propaganda de los medios ha abonado el terreno para lo que bien podría ser la próxima guerra de Obama. El 14 de diciembre, investigadores de la Universidad de West England publicaron los primeros descubrimientos de un estudio de diez años sobre las informaciones de la BBC acerca de Venezuela. De 304 noticias de la BBC, sólo tres mencionaban alguna de las reformas históricas del gobierno de Chávez, mientras que la mayoría denigraba el extraordinario expediente democrático de Chávez, hasta compararlo en un momento con Hitler.

Tal distorsión y su servidumbre asistente al poder occidental abundan entre las corporaciones mediáticas angloamericanas. La gente que lucha por una vida mejor, o por una vida simplemente, desde Venezuela a Honduras o Haití, merece nuestro apoyo.

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* El señor tío simpático o agradable.

Fuente: johnpilger.com

Traducido del inglés por Andrés Prado.

Febrero 2nd, 2010 by Sara Robredo | No Comments »

La generación del sin-sin

Vivimos una época que participa del gusto escolástico por la conceptualización y de la afición dieciochesca por la clasificación, que podía haber concurrido en el placer propio de la  etapa freudiana conocida como anal-retentiva que tuvo su esplendor durante el siglo XIX con la aparición de la numismática y sobre todo la filatelia, empero, en nuestro tiempo industrial consumista ha preferido inclinarse por el etiquetado principalmente del laterío y envases, pero no solo. Por Nikola Lococo.

El gusto abusivo por el etiquetado de productos, ha propiciado la necesidad de ponerle pegatinas a todo,  sea orgánico, inorgánico, material, abstracto, o intelectual. Así, a los animales de granja se les grapa distintivos en las orejas, a los domésticos se les pone collar, como las masas se clasifican en derechas o izquierdas, el arte es impresionista, expresionista, etc. Este compulsivo afán por poner etiquetas, ha  llegado al extremo de bautizar a las generaciones según van apareciendo, como antes los historiadores tardaban sus siglos en nombrar toda una Edad. Así de rápido se suceden las cosas hoy.

Yo sufrí lo mío cuando los gurús mediáticos me adscribieron a la generación X  cuando yo quería pertenecer a la del Kronen, más que nada para volver al instituto cuando me llegó la hora de ir a trabajar, y encima, pagar impuestos por ello. Ahora, otra vez parece que toca llevar al pilón y andan buscándoles una etiqueta, barajándose para la ocasión “ Generación Pokemon” “ Generación 2000” o “Generación Ni Ni”.

Pero al paso que va la burra, si el nombre como pensaban los antiguos, ha de describir o al menos anunciar algo consustancial al sujeto que lo recibe, y la etiqueta contemporánea, debe detallar lo que hay…creo que la presente generación, será la “ Generación del Sin-Sin” no porque se hallen en una jaula de oro modelo, comidos, bebidos, drogados, cuidados, recogidos, desocupados, con sexo vigilado y regular, sin necesidad de trabajar, sin las molestias de tener que votar, pero  privados de libertad como si estuvieran en la cárcel, sino porque están sin responsabilidades –si nos descuidamos sin hacer los recados- sin empleo, sin casa propia, sin hijos, sin parejas estables, sin sexo satisfactorio, sin perspectivas de futuro, y pronto se van a quedar sin becas, sin subvenciones, sin seguridad social, sin pensiones, sin jubilación y sin esperanza.

Claro que muchos de ustedes opinarán que por esas, también podría llamársele la “Generación Con-Con” con tele, con DvD, con ordenador, con videoconsola, con Mp3, con Mp4, con pen drive, con móvil, con HI-FI, con TdT, … Es posible que acabemos llamándola la “Generación Sin-Con”

Enero 29th, 2010 by Redsistencia | No Comments »

Bienvenidos al mundo de Orwell

En 1984, George Orwell describía a un super Estado, Oceanía, cuyo lenguaje bélico convertía las mentiras que “al introducirse en la Historia se convertían en verdades. ‘Quien controla el pasado’ decía el lema del Partido, ‘controla el futuro: y quien controla el presente controla el pasado’”. Barack Obama es el líder de la actual Oceanía. En dos discursos que cierran una década, el premio Nobel de la Paz afirmaba que la paz ya no era la paz sino una guerra permanente que “se extiende más allá de Afganistán y Pakistán” hacia “regiones caóticas, Estados fallidos, enemigos difusos”. A eso lo calificaba de “seguridad mundial” y nos pedía agradecimiento. Se dirigió al pueblo afgano, invadido y ocupado por Estados Unidos, para afirmar con cinismo: “No tenemos interés alguno en ocupar vuestro país”.

Por John Pilger. Extraído de lahaine.org

En Oceanía, la verdad y las mentiras están íntimamente imbricadas. Según Obama, el ataque estadounidense contra Afganistán en 2001 tenía la autorización del Consejo de Seguridad de la ONU pero no hubo tal autorización. Dijo, además, que “el mundo” apoyó la invasión tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. La verdad es que, en los 37 países donde Gallup llevó a cabo encuestas, salvo en tres, la oposición fue abrumadoramente mayoritaria. Afirmó que Estados Unidos invadió Afganistán “cuando los Talibán se negaron a entregar a Osama Bin Laden. Pero, según el gobierno militar de Pakistán, en 2001 los Talibán intentaron en tres ocasiones negociar la entrega de Ben Laden para que fuera juzgado, y su oferta fue rechazada.

Incluso la manipulación de los atentados del 11-S para justificar la guerra es falsa. Dos meses antes del atentado contra las torres gemelas, el gobierno Bush informó al ex diplomático paquistaní Niaz Naik, que el ataque militar estadounidense tendría lugar a mediados de octubre. El régimen Talibán de Kabul, que Clinton había apoyado en secreto, ya no se consideraba lo suficientemente “estable” como para garantizar a Estados Unidos el control del petróleo y los oleoductos hasta el mar Caspio. Así que había que actuar.

Pero la más audaz de las mentiras de Obama es que hoy Afganistán es “un refugio seguro” para los atentados de Al Qaeda en occidente. Su propio consejero de seguridad nacional, James Jones, decía en octubre que en Afganistán había” poco más de 100 miembros” de Al Qaeda. Y según los servicios de espionaje estadounidenses, el 90 por ciento de los Talibán, no lo son sino ” miembros de tribus localizadas que se consideran enemigos de Estados Unidos porque es una potencia ocupante”. La guerra es un fraude y sólo las personas cortas de entendederas pueden creerse la marca Obama sobre la “paz mundial”.

Bajo la superficie, sin embargo, hay un objetivo mucho más grave. Para el general Stanley McChystal, condecorado por sus escuadrones asesinos en Iraq, la ocupación de Afganistán es un ejemplo para todas las “regiones caóticas” del mundo todavía fuera del alcance de Oceanía. Es lo que se conoce como Coin (contra-insurgencia), que agrupa a los militares, a las organizaciones humanitarias, psicólogos, antropólogos, medios de información y mercenarios de las relaciones públicas. Con una jerga sobre corazones y mentes victoriosas, incitan a la guerra civil: tajiks y uzbecos contra pastunes.

Eso es lo que han hecho los estadounidenses en Iraq al destruir una sociedad multi-étnica. Levantaron muros entre comunidades que en otra época se casaban unos con otros; llevaron a cabo la limpieza étnica de los sunníes y expulsaron del país millones de personas. Los medios afines lo denominaron “paz”. Académicos estadounidenses comprados por Washington, y “expertos en seguridad” a los que informaba el Pentágono, aparecían en la BBC para difundir las buenas nuevas. Como en 1984, la mentira era la verdad.

Algo similar está previsto para Afganistán. Se obliga a la gente a desplazarse a “zonas objetivo”, controladas por los señores de la guerra, financiados por la CIA y por el comercio de opio. El que esos señores de la guerra sean bárbaros resulta irrelevante. “Podemos vivir con eso”, decía un diplomático de la época Clinton al imponerse de nuevo la opresiva sharia en un Afganistán “estable” gobernado por los Talibán. ONG occidentales favorecidas, ingenieros y especialistas agrícolas se harían cargo de la “crisis humanitaria” para “garantizar” el sometimiento de las regiones tribales.

Esa es la teoría, y funcionó más o menos en Yugoslavia, donde la partición étnico-sectaria hizo desaparecer una sociedad en otros tiempos pacífica, pero fracasó en Vietnam, donde el “Plan estratégico Hamlet” de la CIA, elaborado para acorralar y dividir a la población del sur y, de esa forma, derrotar al Vietcong- palabra comodín de los estadounidenses para denominar a la resistencia, equivalente al “Talibán” de nuestros días.

Tras las bambalinas de mucho de lo que ocurre están los israelíes, que llevan desde hace tiempo aconsejando a los estadounidenses en las aventuras tanto de Iraq como de Afganistán. Limpieza étnica, muros, puestos de control, castigos colectivos y vigilancia continua, se dice que son las innovaciones israelíes que les han servido para robar la mayor parte de Palestina a sus habitantes autóctonos. Sin embargo, a pesar de sus sufrimientos, los palestinos no se han visto irreparablemente divididos y, aunque parezca increíble, siguen existiendo como nación.

Gran parte de los precursores del Plan Obama, de quienes el galardonado con el premio Nobel, sus generales y sus relaciones públicas quieren que nos olvidemos, son los que fracasaron en el propio Afganistán. Los británicos en siglo XIX y los soviéticos en el XX intentaron conquistar aquel país agreste mediante la limpieza étnica y tuvieron que marcharse, eso sí tras terribles derramamientos de sangre. Sus monumentos son los cementerios imperiales. La fuerza del pueblo, a veces incomprensible, con frecuencia heroica, ha dejado la semilla bajo las nieves, y los invasores la temen.

“Es extraño”, escribía Orwell en 1984, “pensar que el cielo es el mismo para todos, en Eurasia o en Asia oriental o aquí. Y las personas que viven bajo ese cielo son también muy parecidas- en cualquier lugar del mundo… gentes ignorantes de su propia existencia, mantenidas separadas por barreras de odio y mentiras, pero casi exactamente iguales- gentes que… atesoran en sus corazones, entrañas y músculos la fuerza que un día podría cambiar el mundo”.

Enero 27th, 2010 by | No Comments »

Felicidad sostenible

Hoy empezamos a percibir que El final de la Historia proclamado por Fukuyama no era más que el inicio de otra no muy distinta a la anterior. Los avances científico-técnicos que todos sufragamos han sido usurpados por quienes también en su día se hicieran con los medios de producción, salvo que en ésta ocasión, no para explotar al proletariado como denunciara Karl Marx, sino para acabar con el trabajo y de paso, con la propia clase obrera, convertida más que nunca, ahora sí, en parias de la Tierra.

Por Nikola Lococo.

En este nuevo capitalismo sin trabajo, en donde una dócil, mansa, domada y domesticada ciudadanía, reciclada y consumidora, pierde el culo por adquirir un puesto precario en precarias condiciones, en esta era postindustrial donde el capital humano es visto como mero recurso y medio;  en esta aldea global, en donde se compite por ver quién produce más bueno, bonito y barato al tiempo que obtiene el máximo rendimiento y beneficio en detrimento de la salud y calidad de vida de aquellos que producen y consumen;  en ésta época post-moderna en la que impera la estética sobre la ética; en la que tanto se habla de desarrollo sostenible, economía sostenible, etc, etc, el hombre continua buscando su felicidad.

Y es evidente que cada vez la felicidad de unos pocos, es a expensas de unos muchos que sufren y padecen como bien ya advertía en su paralelo Calderón, en boca de Segismundo en uno de sus más famosos monólogos de La Vida es Sueño. Por lo que va siendo hora de empezar a plantearse si aparte de preocuparnos los índices macroeconómicos y el estado de la bolsa, también urge revisar hasta qué punto nuestra felicidad occidental es sostenible.
En verdad ambas sostenibilidades, la del desarrollo económico y la felicidad, están estrechamente entroncadas con el problema que denunció Malthus. La cuestión, entonces, vendría a traducirse en la siguiente pregunta: ¿A cuántos miembros de la especie se ha de eliminar para garantizar un mínimo de felicidad saludable para quienes permanezcamos capaces de disfrutarla? O en otras palabras, ¿Puede permitirse un mundo de 7.000 millones de personas, donde más de la mitad de ellos lejos de ser felices, sufren más que los animales? ¿Es posible ser feliz viendo sufrir al resto?

De las respuestas que demos a las preguntas anteriores, dependerá nuestra acción futura respecto a la condición humana en el mundo, claro que dada la hipocresía y esquizofrenia en la que la conciencia colectiva del imperio acostumbra a revelarse, acabemos por hacer lo contrario a lo que sería adecuado y prudente con nuestro modus vivendi, y que por esas azarosas consecuencias inintencionadas de las que hablara Mandeville en su Fábula de las Abejas, suceda que todo se arregle de buenas a primeras y que todos seamos felices y comamos perdices, como por cierto preconizan que sucederá cuantos se proclaman neoliberales.

Enero 27th, 2010 by Redsistencia | No Comments »

La bruja Avería quiere ser socialista

Soy la Bruja Avería. Vivo en la Bola de Cristal. No me va nada mal, porque soy muy lista. Pero quiero más…¡Quiero ser socialista! Que se me concedan créditos, de carácter ocultista, cuyos intereses luego, no me pasen revista, como le ocurre a cualquier otro avalista, que no sea socialista. Por Nikola Lococo. Extraído de RepublicaBufa. info.

¡Quiero ser socialista! Entrar en el partido para trepar entre sus cargos como el mejor alpinista, y convertir mi miseria en oro al modo de un alquimista, para ir en coches lujosos oficiales que me hagan de taxista, con lacayos que me abran las puertas y de chofer un bautista que se haya sacado el carnet socialista.¡Quiero ser socialista! Como lo fuera Garzón, reputado jurista, metido ahora a escribano surrealista, pidiendo dinero a Botín, persona nada egoísta, a quién más adelante habría de juzgar en su vista. ¡Quiero ser socialista! Me da igual Senadora que congresista, Diputada, Alcaldesa, Concejala, con tal de meterme en la comisión urbanista, para convertirme en un comisionista, por supuesto, socialista.

¡Quiero ser socialista! Cobrar dietas de dentista, por acudir a Estrasburgo cuando voy de turista, a practicar idiomas como lingüista, mientras duermo en el escaño aunque el traductor insista, pues aunque suene poco chovinista, me es indistinta ser europea, española, gallega, vasca, o catalanista, pues ante la ciudadanía soy autista. Por supuesto, tendría sueños socialistas. ¡Quiero ser socialista! Contar con un buen abogado economista, que me ayudara a ejercer de arpista, en las arcas del estado como todo Gran Estadista, claro está que socialista.

¡Quiero ser socialista! Manejar los resortes del poder con la habilidad de un pianista, para rodearme siempre de una camarilla amigüista a la que saco del paro poniéndole en la lista, como no, socialista. ¡Quiero ser socialista! Ser como cualquier futbolista o tenista, para evadir impuestos y que se me haga la gorda vista por ser todo un deportista y un gran socialista. ¡Quiero ser socialista! de la SGAE o sea, todo un artista, acompañado por la banda, por descontado socialista, pero también de solista para garantizarme el sustento con impuesto vitalicio o vitalista, pero no como a cualquier viuda, huérfano, jubilado, pensionista….yo quiero percibir subsidios y subvenciones a troche y moche, como todo un socialista.

¡Quiero ser socialista! Ejercer en el Gobierno de historiador o cronista, como Gabilondo de profesión periodista, que hace excelentes entrevistas, de un calado nunca vistas, con perspectiva socialista. ¡Quiero ser socialista! Porque, hoy los fascistas ya no son populares, los Populares ya no son franquistas, ni tradicionalistas, ni conservadores, liberales, como ya nadie es izquierdista, ni anarquista, ni comunista, a lo sumo, algunos se atreven a ser socios capitalistas, inversionistas, accionistas, consumistas o cuentistas, pero todos, todos, absolutamente todos, son socialistas.

Enero 26th, 2010 by Redsistencia | No Comments »

Evo Morales jura su segundo mandato

Evo Morales ha jurado su cargo tras su reelección en diciembre. En el discurso de toma de posesión prometió lanzar empresas estatales papeleras, farmacéuticas, de cemento y de productos lácteos y desarrollar las industrias del hierro y del litio de Bolivia. Morales también prometió fortalecer los vínculos de Bolivia con otros gobiernos izquierdistas de América Latina y con Irán. “En 2002 yo recibí visitas de la Embajada de Estados Unidos. Por supuesto queremos tener buenas relaciones. Y me decían: ‘Ustedes no pueden tener relaciones con Cuba, ni con Venezuela, ni con Irán. Ahora, lo que nunca, vamos a fortalecer las relaciones con estos tres países. Y tenemos relaciones diplomáticas y bilaterales” dijo Morales.

Extraído de DemocracyNow.org

Enero 26th, 2010 by Sara Robredo | No Comments »

¡Guerra a la banca!

Leo  en Google el comunicado de EFE emitido el pasado 16 de Enero, y no doy crédito. Nuestro Presidente Obama ha declarado la guerra, cosa nada extraña en quien ostenta el cargo máximo de regir los destinos del Magno Sacro Imperio Blanco Cristiano Occidental, pues mira que no han dejado de batallar esta gente bárbara: nada más llegar iniciaron hacia el Oeste el genocidio de las tribus indias a las que finalmente en lugar de concedérseles un Estado de la Unión al estilo de Israel, se les metió como premio de consolación en reservas como a los animales en vías de extinción…

Por Nikola Lococo.

Sometidos los herederos legítimos de aquellas tierras, la emprendieron contra su propia metrópoli en la Guerra de Independencia, concluida la cual, no perdieron el tiempo iniciando la de Secesión. Hartos de hacerse la guerra los unos a los otros, vieron con buenos ojos ir a dar caña por las merindades  para hacerse con territorios como Tejas, Nuevo Méjico, y la perla de Cuba disputada a España. Sus éxitos expansionistas en Filipinas y el Pacífico etc les  animó a buscar fortuna en la vieja Europa; así entraron en las dos Guerras Mundiales. Les fue tan bien, que desde entonces,  no paran,  Guerra fría, Corea, Vietnam, Camboya, Cuba, Granada, Panamá, Nicaragua, El Salvador, Somalia, Yugoslavia, Irak, Afganistán, Colombia…pero en esta ocasión, todo indica que se trata de una Guerra verdaderamente justa, y me atrevería a decir Santa.

Nuestro verdadero Presidente Obama, ha declarado la Guerra nada más y nada menos que al auténtico Poder de Poderes: La Banca. Y no sé yo si el hombre desea pasar a la historia siguiendo los pasos de los Kennedy, Luther King, Malcom X…o verdaderamente se ha creído su eslogan de campaña “Yes We can!” Lo que tengo muy claro es que, si el Poder político desea enfrentarse de tú a tú, con los Poderes Eclesiales o Económicos, nunca debe anunciarlo; ha de actuar por sorpresa al modo en que lo hizo Felipe el Hermoso contra los Templarios, de lo contrario, tiene todas las de perder.

En cualquier caso, aun insensata, es muy loable por lo que vale su solo ejemplo para escarnio de nuestros Gobernadores que no hacen ni lo uno ni lo otro dejándonos al Pueblo a merced de estos déspotas usureros con quienes mantienen una fructífera Entente: el Gobierno ejerciendo de fondos reservados sin fondos para salvarles de la crisis, y la Banca ofreciendo apoyo mediático falseando la realidad y condonando deuda a los partidos indistintamente de su posición en el arco parlamentario para que se mantengan en su particular Güicantismo, dejándoles hacer y deshacer a su antojo, a costa de nuestro abusivo doble despojo a base de impuestos e intereses.

Enero 25th, 2010 by Redsistencia | No Comments »

Obama y el más urgente reto democrático

El mismo día que Goldman Sachs anunciaba ganancias por valor de 4.950 millones de dólares, Obama presentaba un plan de regulación financiera que, a tenor de los asesores financieros elegidos por él mismo hace un año, no figuraba en la agenda, pero que debido al criminal impacto que la crisis generada por la banca financiera ha tenido en la economía real y por ende en la ciudadanía global, ha pasado a ser obligada prioridad paradógicamente sólo para el gobierno de EEUU. Aparcada la seguridad social - sin duda en umbilical conexión con esta crisis - y otras reformas pendientes, la batalla entre el gobierno financiero y el designado por la ciudadanía se manifiesta sin los velos que antes recubrían esta dialéctica. Los primeros cañonazos acaban de sonar. ¿Hasta dónde llegará la anunciada lucha de Obama?

Por Iñigo Elortegi.

Los mercados financieros, erigidos en los verdaderos gobernantes, han propinado el primero de lo que se supone serán diferentes golpes bursátiles. Financial Times  (22/01/010) avanzaba que los “abogados [ de la banca ]  atacarán esta brutal regulación” (1). Para Reuters, “es posible que Goldman Sachs y sus homólogos logren persuadir a los legislativos de que aprueben sólo versiones atenuadas de la regla Volcker”. Y un aviso a la Casa Blanca: “el altercado podría perjudicar a los mercados financieros durante meses” (2). La solución hubiera pasado por “cobrando más a los bancos por los riesgos”, es decir, permitir que las entidades financieras continúen disponiendo de la estabilidad democrática a cambio de un impuesto a todas luces asumible para la gran banca.

El anuncio regulador  expuesto por Obama no carece de tintes populistas, pues tan sólo una semana lo que proponía era: “Lo que digo a todos esos ejecutivos es: en lugar de envíar a todo ese ejército de lobbistas y abogados [al Capitolio], sugiero simplemente que afronten sus responsabilidades. Y les urjo a cubrir  los costes del rescate no con el dinero de sus accionistas o sus clientes o conciudadanos, sino devolviendo  las primas para ejecutivos”(3). Según el analista David Corn, esta moderación es la principal característica del gabinete Obama, pidiendo “colaboración” en vez de buscar un enfretamiento más directo con quienes a todas luces obstruyen el ejercicio democrático en el contexto de la más brutal crisis.

Después de anunciar en Elyria, Ohio, que su intención era “no renunciar a los retos” y “continuar luchando por vosotros”, los términos de la intensidad de esa lucha se han hecho sutancialmente diáfanos. El reto al que se enfrentan las democracias se resume, en primer lugar, en la ingerencia del mercado, que a través de las fluctuaciones bursátiles doblega y determina el ejercicio democrático; en segundo lugar, el peligroso poder de las entidades financieras como vertebradoras únicas de una economía que queda de esta manera al mando de los interes de unas empresas financieras con nombres y apellidos  - y con ejecutivos también con nombres y apellidos - dictando los designios de la economía real que hace sostener la sociedad en la que ésta ha de revertir.

En juego está la misma esencia democrática, sostenida para y por el pueblo. Es a la sociedad a quien le corresponde asumir, gestionar, los instrumentos reguladores de una economía que al fin y al cabo no son sino un cúmulo de instrumentos en su favor, en el propósito de un recuento tangible de individualidades. Esta exigencia es la democracia y no las abstracciones que sitúan a corporaciones y organismos como sujetos de derechos.

A este reto se enfrenta Obama. Puede que intente buscar la cooperación del mercado y la gran banca. Ese camino lleva un final muy conocido. Dice David Corn: “si Obama pretende ser mirado extensamente como guerrero para la clase media, tendrá que tomar determinaciones. Proclamar “soy un luchador” no es suficiente. Tendrá  que nombrar a sus enemigos (instituciones financieras, compañías de seguros, republicanos, y Democratas recalcitrantes). Puede incluso que tenga que perder una batalla destacada o dos para persuadir a sus votantes (…) Obama todavía no ha perdido uno de los activos presidenciales más valiosos: la capacidad de definirse. Él puede todavía ser un populista, si actúa como tal” (4).

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(1) El País, 24 de enero de 2010.

(2) Idem.

(3) Can Obama Fight? David Corn. MotherJones.com

(4) Idem.

Enero 25th, 2010 by Redsistencia | No Comments »